Grados de estanqueidad de nuestros productos

¿Qué significa “a prueba de agua”?

La escala IPX

Algunas marcas inventaron sus propias formas de medir la resistencia al agua. Sin embargo, ya existe una norma internacional que define esto con claridad, y en Aquapac usamos esa referencia.

Se trata del estándar IEC 60529, conocido como “Grados de protección frente al ingreso de agua y polvo”. Fue desarrollado por la Comisión Electrotécnica Internacional y adoptado en Estados Unidos por la Asociación Nacional de Fabricantes de Equipos Eléctricos (NEMA) como norma oficial.

El documento original es bastante extenso, así que acá va una versión resumida y fácil de entender:

Código IP Protección frente a: En Aquapac lo llamamos:

IPX1 Gotas de agua que caen verticalmente Resistente a la lluvia

IPX2 Gotas de agua que caen verticalmente con el producto inclinado hasta 15°  Resistente a la lluvia

IPX3 Rociado de agua (spray) que incide en cualquier ángulo de hasta 60° Resistente al rocío

IPX4 Salpicaduras de agua desde cualquier dirección Resistente a salpicaduras

IPX5 Chorros de agua proyectados desde cualquier ángulo con una boquilla de 6,3 mm Resistente a tormentas

IPX6 Chorros potentes de agua proyectados desde cualquier ángulo con una boquilla de 12,5 mm Resistente a tormentas

IPX7 Inmersión de hasta 30 minutos a una profundidad máxima de 1 metro (3 pies) Sumergible

IPX8 Inmersión continua hasta 10 metros (30 pies) de profundidad — ver pruebas independientes más abajo Sumergible

Pruebas independientes

Cuando patentamos nuestro sistema de cierre Aquaclip®, lo enviamos a laboratorios externos para pruebas certificadas. En los ensayos IPX8 se mantuvo sumergido durante 30 minutos a una presión equivalente a 10 metros de profundidad. Algunos modelos superaron ampliamente esa exigencia: por ejemplo, nuestro estuche Keymaster™ demostró ser totalmente hermético hasta 50 metros (165 pies).

Pruebas internas

Durante la producción, todos los estuches sumergibles IPX8 se prueban por lotes en una cámara de presión para verificar su sellado. Además, realizamos una prueba manual muy simple: los apretamos bajo el agua en una batea para comprobar que no ingrese aire ni humedad.

Porque a veces, las pruebas más simples son las que realmente cuentan.